De nada sirve

Do as I say, not as I do!

Equipaje de mano.

Ya había terminado de hacer mis maletas, con toda mi ropa bien ordenada, mis maquillajes, mi bisutería. Todo estaba listo cuando al darme la vuelta me percaté de que me quedabas tú. Me senté en la cama con los ojos puestos en mis bártulos intentando averiguar como cabrías tú ahí.

Finalmente, saqué de una de mis maletas mi bolsito, ese que compré tras conocerte para que me hiciera juego con mis zapatos. El bolso marrón. Te coloqué sobre la cama, ahora sin sábanas ni almohadas, y te doblé con esmero, lo más chiquitito que pude y te metí en mi bolso.

Subí todas las maletas al taxi y al sentarme le dije al taxista “Al aeropuerto por favor”. En el camino me dediqué a mirar por la ventana, con las manos puestas sobre el bolso, sintiendo tu latir. Una nueva aventura nos esperaba, después de todo lo que habíamos pasado, nos iríamos a otro lugar, un lugar nuevo, donde volver a empezar. Tu recuerdo y yo. Suspiré.

-¿Sabe que?.- Le dije al taxista.- Párese aquí un momento.- Bajé apresurada del taxi y fui hacia el puerto. Primero caminando rápido, luego corriendo. Cuando estuve cerca del mar sin siquiera parar a pensarlo lancé mi bolsito marrón. Tu recuerdo estaba dentro. Poco a poco, dejé de sentirte latir.

En el camino al aeropuerto me dediqué a mirar por la ventana, con las manos sobre mis piernas, escuchando mi latir. Una nueva aventura me espera, después de todo lo que había pasado, me iría a un lugar nuevo donde volver a empezar. Yo.

M.P.S

  • 13 Junio 2012
  • 4